jueves, 15 de diciembre de 2011

Estás Menguante [Querida Luna, te escribo]

Estás menguante.
Como mis sueños incumplidos, mis metas, mis deseos.
Como esa caricia sobre tu cuello,
que se desvanece cada vez más y más.

Estás menguante.

Como tus sonrisas, y tus ojos cuando lloras.
Como ese último beso rápido que me diste
antes de irte.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Malditos, enemigos. [Querida Luna, te escribo]

Quien piensa, que tiene más valor el folio en blanco.




Cuando algo cae, algo sube.
Cuando algo nace, algo muere.
Cuando una luz se apaga, otra se enciende.
Cuando una puerta se cierra, rompo la ventana.

Cuando no estás, me callo y disfruto de tu último te quiero.
Cuando pienso tropiezo, cuando tropiezo es por no pensarlo.
Cuando, pienso en el donde, no estas donde me dijiste cuando,
ahora estoy descalzo, en el asfalto y me siento fuerte
vente y conoce a Alejandro.
                                       


                                                  Malditos enemigos, tengo la Luna mirando/me
                                                  por mucho que este hablando, no quiero ni estar contigo, men.



                             




                                                                              

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Fuerza y voluntad, unidas. - [Querida Luna, te escribo]

Fuerza.


Casi las doce, las ganas de escribir no me las quitan.
Las ganas de seguir un dia más en pié no me las roban.
Aunque a veces, soy el primero en echarme atrás, ser inseguro, y en pensarme las cosas dos vueltas antes de nada, una noche más, tumbado. Sigo en pié.

Casi las doce, y trece.
Tengo el mismo camino, el mismo cuerpo.
Cambié mi mente y mi destino, para ser mejor persona, ¡CREANME! Lo juro.
y pff, por mucho que escriba, las palabras no son bastantes y busco el porque de
que nuestras bocas hablan mejor cuando se rozan.


Ya es la una y cuarto de la madrugada, me entra el hambre.
Tengo tanto apetito de ti, que venderia todas mis joyas, para comprar lingotes de oro, y pagarte cada cachito de esa piel que me sacia. Porque me sacia, y no es tan facil dejar el vicio, me pesa la nostalgia.


Son las, Luna y pico, y el poeta esta cansado de escribir sin ver tu luz.
Estoy a oscuras, una noche más a tu izquierda, rezando al viento por despertarme a tu lado.


                                                         





                                                  - Alejo.
 Aquí te dejo mi fuerza, si tú pones tu voluntad, una noche más estaremos unidos, aquí y en el infinito y más allá. Descansa.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Despierto, solo. [Querida Luna, te escribo]

Son las 8 de la mañana.
Deveria levantarme y hacer de mi vida algo útil.
No sé, almenos estaria bien que fuera a clase, de vez en cuando, o bueno,
hacer lo que cualquier chaval hace.
Son las 9 de la mañana.
Sigo en la cama, pensando.
Aun no consigo saber, si hoy merece la pena levantarse.
No sé, hoy no es mi dia, me digo otro dia más.


Son las diez y media de la mañana.
Me levanto por mero hecho de que tengo apetito.
No me hace gracia el sol matutino, ni el ruido de los coches,
ni, ni porqué no decirlo, ni la casa en la que vivo.
Abro la nevera, y como de costumbre, no hay nada.
Me encamino a mi habitación.

Son las doce menos cuarto de mediodia.
Al final, he decidido no salir de casa.
Para qué, si total, las clases me agobian,
me agobia la calle, me agobian las voces.
Estoy leyendo.


                                       ...      ...
Son las once y doce de la noche.


La teoria de que la marihuana afecta a el cerebro es cierta.
Si no. Mirame.
Llevo el dia leyendo, fumando, escribiendo.
Mirando fotos con ella, y intentando huir del Sol y de la gente.
¿Pero no puedo sabes? No puedo encerrarme con mis problemas,
fumar para olvidar, y tomarla con nuestra relación.
Tengo que salir ahí afuera, y demostrar quien soy, joder.


Son las once y trece.
Sí, afecta a la cabeza. Eso, o estoy enamorado...